Una guerra y más
Muchos acontecimientos han pasado en poco tiempo en nuestra global vida. Algunos de ellos ya por todos conocidos.
Una guerra que deja muertos y familias destrozadas, una guerra que indirecta y egoístamente diariamente nos es recordada por nuestra afectada economía doméstica.
Dejando claro mi repulsa al mandatario ruso, que ya nos ha demostrado su catadura moral la pregunta que me planteo es si esto a los EE. UU. les afecta de igual manera.
También se me antoja preguntarme cuántos refugiados han acogido o recibido en su tierra, cuánto ha aumentado su exportación de petróleo o cuanto han aumentado los ingresos de sus lobbies armamentísticos.
Preguntas que seguro los expertos en economía o de política exterior nos podrán responder.
Pero, qué más podemos observar en este país mundialmente soberano. Observamos que los derechos fundamentales, los tan protegidos DDHH están siendo recortados y eliminados, así, sin más, sin importar las consecuencias para las personas.
Cuando veo la escena de “Don’t Be A Sucker” (No seas tonto), producida por el propio departamento de guerra de los EEUU para contener el auge del fascismo y en la que un hombre estadounidense pronuncia un discurso de odio contra los extranjeros, negros, católicos y masones, y un ciudadano americano pero de origen húngaro expresa su incredulidad al escuchar algo que había vivido en Berlín, no puedo más que sentir realmente preocupación.
En este democrático país han recortado derechos tan importantes como el derecho al aborto. Las mujeres volverán a poner en riesgo su vida por imposición del patriarcado más arcaico y aquellos que lo utilizan como forma de control.
Se imponen políticas de extrema derecha y fíjense, con la justificación de proteger o salvar vidas. Y sin duda en otros muchos países existen, pero estamos hablando del país que se abandera de ser un ejemplo de democracia y de libertad.
Pero no nos engañemos, esto no nos es ajeno. En España hemos abierto las puertas a estos discursos, y avalamos su puesta en marcha con nuestro derecho al voto.
El odio divide. Es la única manera de vencer. La historia así nos lo cuenta.
Discursos en contra de las mujeres, de los más vulnerables, de nuestros sistemas de gobiernos.
Discursos que lanzan la flecha directamente a nuestra democracia se están escuchando, y lo que es peor, tolerando y asumiendo con total normalidad a diario en nuestra sociedad.
Organizaciones que ponen en el centro de sus políticas el recorte de los derechos de las mujeres como manda la norma de los autoritarismos.
La prohibición del aborto, los recortes presupuestarios en políticas de igualdad, la inmigración, son la base de su discurso.
Personalmente me preocupa, es peligroso y me hace dudar de que la famosa frase “y si mañana me toca a mi” no sea una realidad con graves consecuencias para la sociedad.
Este boletín, va en sentido contrario y lo que pretendemos es fomentar una sociedad, igualitaria, inclusiva, diversa y respetuosa con los derechos de todos los ciudadanos y ciudadanas.
Con la ayuda de nuestros colaboradores y en nuestro círculo de actuación, que no es otro que nuestra preciada Cantabria, queremos contrarrestar estos mensajes y fomentar la única manera de convivencia posible, que no es otra que la democracia, el respeto y la libertad.
Les doy paso a esta edición de nuestro boletín no sin antes recordar a todos los cántabros y cántabras que esta organización a Cantabria, también la quiere hacer desparecer.
Vanessa Montes, secretaria de la mujer del PRC

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