Los pueblos sobreviven por sus habitantes
Mucho ha cambiado la vida en nuestros pueblos. Desde mediados del siglo pasado todos hemos evolucionado en gran medida y siempre hemos ido avanzando en todas las materias de la vida.
La igualdad últimamente la tenemos vista desde el punto de conseguir mejores condiciones para la mujer, pero en los pueblos, la igualdad se traduce en igualdad de trabajos en nuestras casas para sacar todo hacia adelante.
El mundo rural acoge una parte mínima de la población mundial y ocupa una gran parte del territorio, siendo hasta hace bien poco, su dedicación exclusiva la agrícola y ganadera. Históricamente el perfil de la mujer rural era el de una mujer casada, de edad en torno a los 50 años, con una media de 2 o 3 hijos y su vida dedicada a las tareas del hogar y a las labores del campo.
Los tiempos han evolucionado y francamente ahora en nuestros pueblos la población femenina ha tenido un cambio que va acorde a los cambios sociales. Si antes hemos dicho que casi el 100% de las mujeres dedicaba su vida a los trabajos del sector primario y a cuidar a su familia ahora compagina esas tareas con alguna jornada laboral fuera de ese ámbito, gracias al avance de las comunicaciones y telecomunicaciones en el medio rural.
El papel que desarrolla la mujer para el mundo rural es indispensable, posiblemente sea de los lugares de nuestra sociedad donde la mujer tiene las mismas responsabilidades o más que los hombres. Ahora que necesitamos que la población esté más repartida ya que el modelo de las grandes ciudades vemos que no es sostenible, el asentar población en los núcleos rurales es muy importante y necesario, y la mejor forma de conseguirlo es asentar a la población femenina.
Todos estamos de acuerdo que el medio rural es muy importante, no solo por lo que se produce sino por otros ámbitos de la vida: el nutrido carácter social de los pueblos. Qué mejor que las mujeres para poder transmitir nuestra cultura a las futuras generaciones puesto que son las mejores embajadoras de nuestras tradiciones.
Siendo egoístas podemos decir sin lugar a dudas que la capacidad competitiva de los núcleos rurales se debe en gran medida a que la mujer está siempre…., como apunta la conocida expresión,…“tirando del carro”. Creo que no hemos sido capaces aún de poner en valor o agradecer el trabajo de tantas y tantas mujeres que sustentan el mundo rural, siempre ha sido una mano de obra flexible, adaptativa y pluriactiva.
Muchas de ellas trabajamos en casa, en nuestras explotaciones del sector primario y como cada vez hay más oportunidades como asalariadas en otros sectores, posibilita en gran medida la continuidad de las explotaciones.
Quiero aprovechar esta oportunidad que se me da para revindicar la igualdad en el mundo rural. Son dos las funciones que realizan las mujeres en nuestros pueblos: seguir poniendo en valor que aquí somos iguales hombres y mujeres, y que con el paso de los años tenemos la misma importancia y ayudamos a que nuestro entorno sea cada vez más próspero y atractivo.
Que sería sin nosotras para transmitir la cultura, que bien hicieron nuestras antepasadas en transmitir las tradiciones, en vestirnos desde pequeñas de “montañesas” e ir a la romería para palpar toda nuestra tierra. Nosotras lo seguimos haciendo con las generaciones posteriores, así se hace “tierra”.
Todos nuestros tesoros culinarios están a salvo gracias a las mujeres, recetas, guisos, postres… ahora más que nunca estos valores hay que tenerlos en cuenta y nos hemos dado cuenta de que produciendo en fábricas nuestras recetas hemos conseguido generar una gran industria agroalimentaria que hace posible que muchas de nosotras continuemos en los pueblos. Sin nuestras mayores, las recetas no hubieran sobrevivido a modas y al paso del tiempo y hoy no tendríamos tantas joyas gastronómicas. Gracias a todas ellas.
Hoy por hoy, la igualdad de las mujeres y los hombres en el medio rural está bastante demostrada, en pocas ocasiones nos podemos igualarla, en tareas que requieran fuerza, sobre todo, pero en las labores ganaderas y de campo que no lo requieran, aportamos mucho rendimiento.
Y termino haciendo una pequeña reflexión, ahora que está tan de moda hablar de la España vaciada...
“LOS PUEBLOS SOBREVIVEN POR SUS HABITANTES”
Marisol Aldaco Ferrero, concejala del Ayuntamiento de Barcena de Pie de Concha

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