En el otro lado

Son tiempos difíciles para todas y todos, son tiempos en los que, me van a permitir hacer una crítica ante todas las noticias y mensajes que diariamente recibimos en nuestras casas por diferentes medios y que desgraciadamente, nada tienen de positivo para la humanidad.

 

Las situaciones difíciles en las que se encuentra mucha población en nuestro país hace que los mensajes de odio proliferen como los virus, pero estos mensajes no van a solucionar nuestros problemas, no. 

 

Lo que hacen es enfrentar a seres humanos, a personas contra personas. 

 

No es agradable ver cómo un sistema democrático tolera que ciertas organizaciones cuelen unos mensajes que rozan la inconstitucionalidad, que son contrarios a los derechos humanos, y que si no se atajan, lo único que puede pasar es que mañana te pueda tocar a ti, si, por que hoy son las mujeres, los inmigrantes, ahora los menores extranjeros no acompañados, los denominados menas, aunque para mí son niños y niñas victimas de una sociedad desigual, a los que se criminaliza, se intenta desprestigiar o recortar en derechos.

 

Pero …¿y si mañana son los nuestros?, nuestras hijas, nuestros hijos...., porque la vida no sabes donde te va a llevar. 

 

El otro día escuchaba por casualidad la canción del emigrante, de Juanito Valderrama, y no pude evitar pensar en nuestros antecesores, y tampoco en los jóvenes que ahora mismo deben marcharse de su hogar para comenzar su camino.

 

Soy de las personas que piensa que la sociedad en general es una sociedad en la que su gente, es gente buena, con buenos valores, con buenos sentimientos hacia los demás, con empatía, solidaria, y en definitiva humana.

 

Pero tengo auténtico pavor a que estos sentimientos comiencen a esconderse, a no imponerse ante organizaciones interesadas y manipuladoras que juegan con el miedo, la desesperación y las debilidades de las personas.

 

Pongámonos en el lado opuesto al odio. Siempre en el otro lado.

 

Debemos solucionar los problemas reales que sufre esta sociedad, las instituciones públicas deben poner los medios necesarios para reconstruir un país, que ante una crisis sanitaria y económica, ha dejado al desnudo muchas de sus carencias.

 

Es en eso en lo que debemos gastar las energías y no en culpar a los más vulnerables y más necesitados de las injusticias que sufren los que están padeciendo en sus casas y sus hogares, las consecuencias de esta terrible pandemia.

 

Seamos realistas y critiquemos la realidad, que nuestra sociedad demanda cambios, cambios en un sistema que como se ha puesto de manifiesto, necesita ser revisado y quizá en muchos ámbitos, de manera estructural.  

 

 

Vanessa Montes Díaz, secretaria de la mujer PRC

 

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