8 DE MARZO DE 2021, DÍA INTERNACIONAL DE LAS MUJERES
El 8 de marzo es nuestro día, el de las mujeres, el de celebrar nuestras conquistas y reclamar nuestros derechos.
Y este 2021, en plena pandemia mundial por Covid, también saldremos a la calle (aunque de manera simbólica) sabiendo que no estamos solas, que millones de hermanas en el mundo lo hacen igualmente, reivindicando la vida y la dignidad de otras que no pueden hacerlo; de mujeres y niñas a las que la cultura machista y patriarcal les privará de derechos desde la cuna hasta la muerte, en la mayoría de las ocasiones con el apoyo de las diferentes iglesias.
Y las convertirá en personas de 2ª categoría sin acceso a la educación, a la sanidad, al trabajo asalariado, a un proyecto independiente de vida que no sea el del sometimiento al varón.
Todos los días, y de manera especial el 8 de marzo, nos sobran los motivos para la lucha. Las causas para rebelarse son múltiples:
· la precariedad laboral, la brecha salarial y la desigualdad de oportunidades entre hombres y mujeres que conforman la feminización de la pobreza.
· la sobrecarga e invisibilidad de los cuidados que en este año de pandemia se han mostrado imprescindibles, pero que en un gran porcentaje están realizados por mujeres en trabajos precarios lo que les ha supuesto en muchos casos la pérdida de su modo de vida, y ello cuando muchas tienen hijos e hijas a su cargo, situándoles de este modo en la pobreza sobrevenida.
· las violencias machistas con su expresión más terrible en los asesinatos de mujeres y sus hijos e hijas o en la trata de mujeres y niñas para la explotación sexual.
· la cultura patriarcal, incluyendo sus denodados esfuerzos en todo el mundo contra la ley del aborto que nos permita una maternidad libre y deseada y que nosotras logramos que avance en los distintos países, como es el caso este año de Argentina.
En definitiva, luchamos contra la precariedad, la explotación y la exclusión social: ¡¡ni precaria, ni sumisa, ni devota, ni invisible!!
Porque sabemos que ser mujer no tiene nada de malo, ni de inferior, ni de limitante. No hay ningún problema en ser mujer.
Casi todo lo que nos han dicho sobre ser mujer proviene de mensajes incorrectos, fuera de la realidad y opresores. Son consecuencia de vivir en una sociedad dividida en géneros y jerarquizada para mantener el poder y la propiedad en manos de los hombres.
Esta sociedad restrictiva inventa ideas para justificar la opresión. Que somos malas entre nosotras, que cuidar es sólo de mujeres, que no tenemos cabeza para las matemáticas…; se nos dice que nuestra biología, nuestra capacidad para procrear, es la causa y el motivo de las desigualdades sociales, económicas y políticas entre hombres y mujeres, y que la subordinación a los hombres y la dominación masculina son innatas y no causadas por instituciones opresivas.
Pero las mujeres somos inteligentes, poderosas, con libertad de decisión, buenas, solidarias, cooperativas, creativas, lúdicas, eficaces,… ¡o no!
Por todo ello aquí estamos otro 8 de Marzo, impulsando avances en el camino hacia la igualdad real y efectiva entre mujeres y hombres.
Desde aquí hacemos un llamamiento a toda la sociedad, y en especial a las mujeres, a la movilización contra el ataque a nuestros derechos, contra todo intento de vuelta al pasado, contra todas aquellas decisiones que pretendan mantenernos a las mujeres como seres subordinados, contra cualquier tentativa de represión de nuestra sexualidad, y contra nuestro derecho a decidir sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas.
No daremos ni un paso atrás en lo conseguido con tanto esfuerzo; por las que nos precedieron en la lucha, por nuestras madres, por el futuro de nuestras hijas, defenderemos nuestros derechos. ¡Sin rendirnos, sin callarnos!
¡VIVA EL 8 DE MARZO!, ¡VIVA LA LUCHA FEMINISTA!
Ana Bolado Sánchez
De la Asamblea de mujeres de Cantabria (AMC),
Portavoz de la Comisión 8 de Marzo

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