Violencia (in)visible

Todos los altos cargos del Partido Regionalista de Cantabria, hombres y mujeres, con motivo del 25 de noviembre de 2020, queremos hacer un llamamiento a la conciencia ciudadana de Cantabria para conseguir una sociedad libre de violencia machista, una lacra social que deja muerte, desigualdad social, miedo y dolor y, cuya erradicación exige el compromiso firme y unánime de todos.

Hace unos años Amnistía Internacional publicó el Iceberg de la Violencia de Género: Arriba, a la vista, el asesinato, la agresión física, la violación, el abuso sexual, los gritos, las amenazas, el insulto… Abajo, invisible a los ojos de los demás: las humillaciones, el desprecio, el chantaje emocional, la culpa, la humillación, el desprecio, la indiferencia… Depende de todos el no permitir que se escale y cortar de raíz todas las conductas machistas desde su primera manifestación.

Así es la dura realidad, el día a día de estas mujeres que en la más absoluta soledad sufren la violencia de género en sus múltiples formas físicas, psicológicas o económicas… una violencia que las va minando por dentro hasta hacerlas creer que realmente son incapaces, inútiles…. Se espera demasiado, se aguanta hasta que se llega a esa punta del Iceberg donde el micromachismo ya se ha convertido en agresión social o si es muy tarde, en asesinato y, entonces, ya no hay retorno, ya no tiene solución.

 “Cuando asesinaron a mi madre yo tenía cuatro años. Y también me asesinaron la posibilidad de conocerla”, cuenta Minou Tavarez Mirabal, la hija de Minerva, la más activista de las tres hermanas contra el dictador Trujillo. “Me he tenido que conformar con los recuerdos de otros y tal vez alguna pequeña cosa que yo creo que recuerdo. “Así habla la hija de una de las hermanas Mirabal asesinadas el 25 de noviembre de 1960 en la República Dominica por oponerse al régimen del dictador Trujillo.

A Ana la hemos fallado. Ella ayer murió, su marido la mato. Ella es Ana Orantes. Su marido la roció de gasolina en su propio jardín después de que esta destapase públicamente el calvario que había sufrido siendo sometida ella y sus hijos a violencia de genero durante 40 años. Ana se ha convertido en un icono de la historia, después de aquel año 1997 y con la ley de violencia de género en la mano la cadena de maltratos, asesinatos, violaciones, vejaciones …. No ha cesado. Mi pregunta es ¿algo seguiremos haciendo mal?

Ana Bella es una referente en la lucha contra la violencia de género. Su fundación apoya a mujeres maltratadas para que puedan recuperar su vida. Ella misma es una superviviente.  ha recibido la Medalla de Andalucía en la categoría de Valores Humanos.

Después de once años de maltrato, un día decidió llamar al teléfono que había puesto en marcha la Junta de Andalucía. Eran los tiempos en lo que no existía el 016. "El que era mi marido quería que firmara un documento en el que yo me comprometiera a seguir casada con él, aunque él me siguiera pegando", cuenta Ana Bella. Después de once años, le dijo que no quería que le pegara más. Él le contestó: "No, chiquita no. Tú nunca te separarás de mí, porque lo nuestro es amor o muerte".

Fue la primera vez que ella le llevó la contraria. Él se puso muy violento y le dijo, mientras ella rezaba el Padre Nuestro: "Reza, reza que te va a hacer falta porque esta pelea la ganará quien de los dos quede vivo". Se abalanzó sobre ella y ella no podía respirar. Cuando él le dijo que si quería que parara le apretara los brazos, escuchó el llanto de su hijo de nueve meses. Apretó los brazos. Él paró, pero ella ya había dicho basta. Hoy, el que vive oculto y en silencio es su exmarido.

Para todos estos testimonios que no entienden de clases sociales ni de épocas históricas se abre la puerta a la esperanza con el empoderamiento de la mujer y el apoyo de las administraciones que ponen en marcha una gran maquinaria, con medios, presupuestos y distintas fórmulas y que cada vez tiene que ser más cuantiosa. Las víctimas mortales a causa de la violencia sexista en lo que va de año hasta octubre de 2020 ascienden a 38, según el último balance del Ministerio de la Presidencia, Relaciones con las Cortes e Igualdad. Además, la pandemia de la Covid-19 ha supuesto que muchas mujeres hayan estado confinadas en sus casas con sus agresores.

Poco a poco, lentamente y, a través de la concienciación social, se abre una puerta de esperanza a la que podremos llegar en un futuro próximo con dos medidas fundamentales. Por un lado, insistiendo en la necesidad de una educación en igualdad desde edades tempranas, la prevención como la fórmula más eficiente ante futuros maltratadores. Por otro, ayudando a las víctimas a salir del laberinto de la violencia denunciando y plantándole cara al maltratador “el silencio es letal en el maltrato hacia la mujer. Atrévete, se valiente y denuncia al agresor. No estás sola".                  

 

Paula Fernández Viaña

Secretaria de organización del PRC


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