La lucha constante por la Igualdad

Por Susana de la Sierra

 

La lucha por la igualdad de derechos y oportunidades entre mujeres y hombres presenta una larga historia. Mary Wollstonecraft reivindicaba ya a finales del siglo XVIII el derecho a la educación de las niñas en los mismos establecimientos que los niños y con los mismos requisitos. Y poco más tarde Olympe de Gouges proponía una Declaración de Derechos de la Mujer y la Ciudadana, que completara la versión en masculino aprobada con la Revolución Francesa. De Gouges fue guillotinada, como aciaga fue la suerte de otras mujeres que durante siglos fueron paulatinamente arañando un espacio en la educación, la cultura, la política, la economía y que, en general, fueron adquiriendo el estatus real de ciudadanas en la sociedad. 

 

Siendo esta historia conocida a grandes rasgos, sí conviene subrayar algunas cuestiones. De un lado, si bien se han sucedido hitos importantes en la lucha por los derechos de las mujeres, todavía quedan muchas asignaturas pendientes, como su presencia en sectores tradicionalmente masculinizados – por ejemplo, las profesiones en los sectores STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) – o la ocupación de puestos directivos tanto en el ámbito privado como en el público.

 

De otro lado, también es una asignatura pendiente la corresponsabilidad en el ámbito de la familia, ya que, aunque de forma paulatina se van venciendo inercias históricas, se trata de un cambio profundo en la estructura social en el que se requiere seguir insistiendo. Bajo el lema de la conciliación debería en realidad promoverse una nueva cultura de organización de los tiempos y de definición de las responsabilidades dentro y fuera de casa. Eso sí, respetando en cualquier caso las opciones vitales de cada persona, siempre y cuando respondan a una opción en ejercicio de libertad y no por falta de oportunidad o por una tradición contraria a la esencia de un Estado de Derecho. En este sentido, es engañosa la premisa que afirma que el feminismo o la lucha por la igualdad es un movimiento de y para las mujeres, dado que interpela a toda la sociedad y muchos hombres han contribuido y contribuyen a la consecución de estos objetivos.

 

La Asociación de Mujeres en el Sector Público es un joven colectivo que centra su atención en las Administraciones Públicas. Como se puso de manifiesto en el primer Congreso, celebrado en Madrid el 15 de noviembre de 2019, las mujeres en el sector público son numerosas, e incluso mayoría en las oposiciones de acceso a determinados Cuerpos. Sin embargo, a día de hoy, sólo el 30% de los puestosdirectivos se encuentran ocupados por mujeres. En general, ahí donde aparece la libre designación o, en general, la discrecionalidad en los nombramientos en esos ámbitos se va reduciendo su presencia. La situación familiar, a pesar de avances significativos con el paso del tiempo, continúa teniendo unos efectos en el desarrollo profesional de las mujeres distintos de los generados en la carrera profesional de los hombres. Encuestas sobre el teletrabajo durante elconfinamiento, por ejemplo, han puesto de manifiesto la sobrecarga que ha supuesto singularmente para las mujeres y la necesidad de atender a esta circunstancia con políticas públicas adecuadas. El próximo Congreso de la Asociación, que tendrá lugar en el entorno digital en el mes de noviembre, abordará esta y otras cuestiones, todavía requeridas de atención, en esta lucha constante por la igualdad. 

 

Susana de la Sierra es Profesora Titular de Derecho Administrativo y Expresidenta de la Comisión Mujer y Ciencia de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de Toledo

 

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